La inflación anual en el país registró una desaceleración por tercer mes consecutivo, impulsada por la disminución en los precios de algunos productos agropecuarios y energéticos, de acuerdo con el más reciente reporte del instituto de estadística.
El informe detalla que, si bien los precios de alimentos procesados y servicios mantienen presiones, la variación general mostró una tendencia a la baja en comparación con el cierre del año pasado.
Especialistas señalaron que este comportamiento podría dar margen a decisiones de política monetaria menos restrictivas en los próximos meses, aunque advirtieron que persisten riesgos externos relacionados con la volatilidad en los mercados internacionales.
En el desglose por sectores, destacó la reducción en tarifas eléctricas y algunos combustibles, mientras que productos como carnes y servicios turísticos registraron incrementos estacionales.
Autoridades hacendarias subrayaron que continuarán monitoreando el comportamiento de los precios y reiteraron su compromiso con la estabilidad económica y el poder adquisitivo de las familias.