El gobierno federal reiteró que colaborará en acciones humanitarias y diplomáticas, pero sin formar parte de organismos promovidos por otras naciones.
El gobierno de México confirmó este martes que no se integrará a la junta internacional de paz propuesta por el exmandatario estadounidense Donald Trump, al considerar que la política exterior mexicana continuará guiándose por los principios constitucionales de no intervención y autodeterminación de los pueblos.
Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum explicó que México sí participará en esfuerzos de carácter humanitario y en canales de diálogo diplomático, pero sin adherirse formalmente a un bloque internacional que pudiera interpretarse como alineamiento político.
La mandataria subrayó que la postura mexicana busca mantener relaciones equilibradas con todos los países involucrados en conflictos internacionales, privilegiando la mediación, la cooperación para la ayuda civil y el respeto al derecho internacional.
Especialistas en política exterior señalaron que la decisión continúa la tradición diplomática mexicana aplicada en distintos episodios internacionales durante décadas, particularmente en contextos de tensiones geopolíticas.